CUERPO DE AGUA
Entre todas sus presencias, la que más me cautiva es la de los pulsos evidentes, desde cualquiera de sus orillas. Soy de mar, declaré hace años;” soy de mar y lo puedes ver en mi mirada, si hoy ves mis pies es que arranqué: soy trozo de agua; llegué a la orilla y tuve piel para tocarla, un rayo de la luna develó mi espalda”… Quizá reconozco en esos pulsos los mios y por eso me cautiva más, porque mis amplitudes y mis intensidades determinan mis pasos. “Como es adentro, es afuera”. Me gusta el agua, de cuando en cuando me arrimo a alguno de los cuerpos de agua que hay por aquí y canto; hay procesos que no pasan por el cognoscitivo, que salen derecho en la energía y el trabajo de la siempre atenta mente es permitirlo. Le suelto mi canto y así, en frecuencias sonoras la busco y el agua me recibe, me contiene ; me recibe amorosa siempre, con lo que vaya: dicha, ansiedad, angustia, tristeza; me contiene y lava de mi lo que le sobra a mi cuerpo. Nos regulamos entonces, ella y yo, com...